I WAS SWIMMING IN THE CARIBBEAN
El señor Jaime Barbudo Barba, médico de la Universidad Nacional, me dijo que no me iba a morir. Inmediatamente supe que estaba mintiendo, aunque también supe que lo que en realidad quería decirme era que todavía no, que no era la hora. Que bebiera tanto o más como el lo había hecho.
Crucé el parque pensando en aplacar un poco al demonio que llevaba en la cabeza y decidi hacer algo al respecto. Leí las revistas y sonreí a través de los reflejos, entregué mis manos a una ex-porrista que hizo preguntas y lanzó miradas cada cuanto, luego me dejé atacar por el exorcista de la tijera. Pensé en Ella... y en menos de mil cosas, me fui a nadar al caribe y me dejé arrastrar por el mar.
Más liviano, salí a las 6:30 de la peluquería.
Pero aún sigo a la deriva.
Posted by Frank at 5:35 AM
2 comments